Es un hecho, por todos reconocido, que las construcciones mantendrían su aspecto original pasados los años, de no ser por las inclemencias atmosféricas. El viento y el agua como agentes principales y sobre los que no tenemos control y otros sobre los que si podríamos tener control, como la polución y los agentes químicos.

Cualquier edificación debe de ser planificada , en primer lugar, sobre la zona climática donde va a ser edificada, no es lo mismo la cubierta que necesita un casa en el Pirineo con altas tasas de precipitaciones en forma de nieve que una casa en la costa de Cádiz donde la nieve no es un problema , pero sí el salitre.

Una planificación adecuada realizada por un profesional cualificado, no sólo incidirá en esto , sino que los materiales que utilizará serán los que resistan mejor el paso del tiempo con esas inclemencias.

Se busca que la construcción este preparada para cada clima o zona climática en concreto. A partir de ahí, la única manera de que la edificación no presente patologías durante el transcurso de los años , es la realización de un mantenimiento preventivo de todas las partes en las que esta dividida.

Mantenimiento de sus líneas de evacuación pluvial, residual y fecal. Mantenimiento de sus depósitos de recogida. Limpieza de sus puntos de encuentro y revisión de sus arquetas sifónicas. Mantenimiento de sus instalaciones de agua potable.

Mantenimiento de sus cubiertas para evitar las retenciones de agua, que puedan causar daños y revisión de los materiales constructivos. Revisión de los paneles solares, si los hubiere, sus instalaciones adyacentes y centros de control y almacenamiento de la electricidad generada. Revisión de los aerogeneradores, si los hubiere ( Hay zonas de vuelo de aves protegidas, donde no se pueden ubicar) Revisión y limpieza de los sistemas de evacuación de aire o chimeneas, si fuera el caso.

Mantenimiento de sus envolventes. La madera, las fábricas de ladrillo, el SATE, los paneles Robertson, etc. deben de ser correctamente revisados y mantenidos para que perduren en el tiempo. Comprobar la estanqueidad de sus ventanas y comprobar la no existencia de puentes térmicos.( avisar siempre al constructor de cualquier acción en el envolvente)

Mantenimiento de los elementos electrónicos. Hoy en día cada vez se usa mas la domótica y necesita ser revisada por técnicos competentes para poder hacer su cometido, que no es otro que permitir que las personas que moran en sus viviendas estén más cómodas y seguras.

Mantenimiento de los sistemas que utilice la vivienda para su control de temperatura, en general de cualquier sistema que dote de eficiencia térmica la edificación.

Mantenimiento de las zonas comunes, sin duda el más usado en nuestro país pero por desgracia el mantenimiento del jardín, la limpieza de zonas comunes y el mantenimiento de los porteros electrónicos .es insuficiente para mantener una construcción como el primer día.

Mantenimiento de las piscinas. No es sólo mantener sus filtros y motores para poder tener un baño saludable con un agua perfecta en cuanto a sus parámetros. Hay que revisar el vaso cada cierto tiempo, sus tuberías de enlace, sus duchas, sus playas, etc. y resolver cualquier defecto antes de que aparezcan patologías que impidan el baño.

Como siempre, no es nuestro cometido decir que se debe  o no se debe hacer . Cada uno es responsable de sus construcciones . Sólo intentamos explicar de que forma lo hacemos nosotros con nuestras edificaciones, para que estén siempre como el primer día.

Nuestros asesores les informarán de los mantenimientos incluidos en su proyecto.

 

Un saludo a todos.

 

ESCERO.  EDIFICACIÓN SOSTENIBLE. COSTE ENERGÉTICO «CERO»  REHABILITACIÓN Y OBRAS